Acerca de mí

- Nombre: Mario Vidal
- Ubicación: La Plata, pcia. de Buenos Aires, Argentina
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Historia y genealogía familias FERNANDEZ y DE LA TORRE
26.8.04
Diego Fernández 19-4-2003
LP 19 de abril de 2003
Hoy me fui hasta Ranelagh a visitar al Diego, charlamos un rato largo y me invitó a almorzar. Estuvimos hablando de sus épocas en La Pampa. Anda por los 78 tacos ya casi llegando a los 79, bien, sonriente y de buen humor como siempre. Nació el 15 de mayo de 1924 pero lo anotaron como habiendo nacido el día 25 (fecha patria), no obstante lo cual no pudo zafar de hacer el servicio militar. Nació en Conelho, no en Castex.
Me cuenta que cuando se volvieron de La Pampa en 1935, efectivamente la abuela Esther estaba embarazada de Jorge. Fueron a vivir a Belgrano, en la calle Olazabal al 2000 y pico. Luego se trasladaron a Barracas, calle Herrera Nº 884, y luego cree que a San Antonio 426 pero no lo asegura.
De la época de La Pampa recuerda los siguientes apellidos: Riera, Veloso, Piorno, Tortone (dos mellizas y el padre Don José), Fornerón, Cardón, Pacaniche (un italiano que vivía solo y luego se unió con la viuda de Ferrero), Otaviano, Pelegrín (Manolo), Cesán, Bani, Viano, Sanchez (la chica María Sanchez era muy amiga de mi mamá Eloísa).
Los Cesán: Mariano no vivía ahí, se ocupaba de cosas de la construcción, Eduardo el más jóven, Humberto, Armando, que era herrero de oficio y una vez el abuelo Mariano le mandó hacer una pinza para agarrar carbones y un atizador; esos dos objetos los conserva ahora Diego y los sigue usando para hacer el asado.
Recuerda el día de la ceniza. Tuvieron que hacer un pozo grande, juntarla y ponerla ahí. El tendría unos 8 años dice (y es así).
También rememora una gran fiesta que hubo en lo de los Piorno, cree que era un casamiento y estaba lleno de gente y muchos paisanos de la zona. Cree que fue en ese galpón mencionado en el anterior relato mío sobre el viaje a Castex.
Dice que había una capilla de adobe muy cerca de la Escuela, a unos 50 metros, en el campo de los Cesán. Y que el predio de la Escuela 46 estaba dentro del campo de los Buffa.
En cierta oportunidad la Escuela se incendió; parece que la causante fue mi madre *Eloísa*, que tendía unos 14 o 15 años. Quiso avivar el fuego de la cocina de leña y empezó a echarle papel y más papel, con tanta mala suerte que un papel encendido salió volando por la chimenea y cayó sobre el techo de paja (supongo que el techo era de chapa y tal vez lo hubieran revestido con paja para atemperar el calor del verano). La cosa es que se empezó a prender fuego enseguida y al ver la columna de humo empezaron a venir corriendo todos los vecinos de los campos aledaños, a caballo y en sulky, todos al galope. Se llenó de gente y entre todos consiguieron apagarlo. Humberto Cesán, que quiso subirse al techo, se agarró de la chimenea y se vino abajo, casi se mata al caer al piso.
Aproximad. al año de volver a Buenos Aires el abuelo -que se sentía muy solo en La Pampa- mandó a llamar a alguno que viniera a hacerle compañía, y le tocó al Diego. Fue y se quedó con el padre entre uno y dos años hasta que se jubiló y regresaron ambos. Diego tendría unos 12 años o sea que fue en el año 36 o 37.
Acá hay algo que no me queda muy claro y que ya había referido Cholo desde Reconquista (está más atrás). Copio lo dicho por Cholo:
"Pasando a otro tema te cuento que mi padre tenía una casa en una esquina de la plaza estando en diagonal la Iglesia, allí cerca de la iglesia había una escuela a la que concurrí algunos meses, en esa casa estaban habitándola mis abuelos maternos.También tenía una casa quinta, 5 hectáreas a la salida del pueblo junto a la capital, lindando con la ruta que iba a Buenos Aires y la vías del ferrocarril, allí también estuvieron habitando mis abuelos maternos ////////".
Hoy me fui hasta Ranelagh a visitar al Diego, charlamos un rato largo y me invitó a almorzar. Estuvimos hablando de sus épocas en La Pampa. Anda por los 78 tacos ya casi llegando a los 79, bien, sonriente y de buen humor como siempre. Nació el 15 de mayo de 1924 pero lo anotaron como habiendo nacido el día 25 (fecha patria), no obstante lo cual no pudo zafar de hacer el servicio militar. Nació en Conelho, no en Castex.
Me cuenta que cuando se volvieron de La Pampa en 1935, efectivamente la abuela Esther estaba embarazada de Jorge. Fueron a vivir a Belgrano, en la calle Olazabal al 2000 y pico. Luego se trasladaron a Barracas, calle Herrera Nº 884, y luego cree que a San Antonio 426 pero no lo asegura.
De la época de La Pampa recuerda los siguientes apellidos: Riera, Veloso, Piorno, Tortone (dos mellizas y el padre Don José), Fornerón, Cardón, Pacaniche (un italiano que vivía solo y luego se unió con la viuda de Ferrero), Otaviano, Pelegrín (Manolo), Cesán, Bani, Viano, Sanchez (la chica María Sanchez era muy amiga de mi mamá Eloísa).
Los Cesán: Mariano no vivía ahí, se ocupaba de cosas de la construcción, Eduardo el más jóven, Humberto, Armando, que era herrero de oficio y una vez el abuelo Mariano le mandó hacer una pinza para agarrar carbones y un atizador; esos dos objetos los conserva ahora Diego y los sigue usando para hacer el asado.
Recuerda el día de la ceniza. Tuvieron que hacer un pozo grande, juntarla y ponerla ahí. El tendría unos 8 años dice (y es así).
También rememora una gran fiesta que hubo en lo de los Piorno, cree que era un casamiento y estaba lleno de gente y muchos paisanos de la zona. Cree que fue en ese galpón mencionado en el anterior relato mío sobre el viaje a Castex.
Dice que había una capilla de adobe muy cerca de la Escuela, a unos 50 metros, en el campo de los Cesán. Y que el predio de la Escuela 46 estaba dentro del campo de los Buffa.
En cierta oportunidad la Escuela se incendió; parece que la causante fue mi madre *Eloísa*, que tendía unos 14 o 15 años. Quiso avivar el fuego de la cocina de leña y empezó a echarle papel y más papel, con tanta mala suerte que un papel encendido salió volando por la chimenea y cayó sobre el techo de paja (supongo que el techo era de chapa y tal vez lo hubieran revestido con paja para atemperar el calor del verano). La cosa es que se empezó a prender fuego enseguida y al ver la columna de humo empezaron a venir corriendo todos los vecinos de los campos aledaños, a caballo y en sulky, todos al galope. Se llenó de gente y entre todos consiguieron apagarlo. Humberto Cesán, que quiso subirse al techo, se agarró de la chimenea y se vino abajo, casi se mata al caer al piso.
Aproximad. al año de volver a Buenos Aires el abuelo -que se sentía muy solo en La Pampa- mandó a llamar a alguno que viniera a hacerle compañía, y le tocó al Diego. Fue y se quedó con el padre entre uno y dos años hasta que se jubiló y regresaron ambos. Diego tendría unos 12 años o sea que fue en el año 36 o 37.
Acá hay algo que no me queda muy claro y que ya había referido Cholo desde Reconquista (está más atrás). Copio lo dicho por Cholo:
"Pasando a otro tema te cuento que mi padre tenía una casa en una esquina de la plaza estando en diagonal la Iglesia, allí cerca de la iglesia había una escuela a la que concurrí algunos meses, en esa casa estaban habitándola mis abuelos maternos.También tenía una casa quinta, 5 hectáreas a la salida del pueblo junto a la capital, lindando con la ruta que iba a Buenos Aires y la vías del ferrocarril, allí también estuvieron habitando mis abuelos maternos ////////".
Bien, me dice Diego que sus abuelos maternos -Diego de La Torre y Pepa Gonzalez- tenían un predio de unas cinco hectáreas en Castex. No lo puede asegurar porque era muy chico pero cree que Diego de La Torre había sacado un décimo del premio mayor de la lotería (el gordo) y compró tierra allá en Castex mucho antes que el abuelo Mario decidiera tomar el cargo de la Escuela. Supone que con ese dinero compró esa quinta. Era de oficio zapatero (cosa que es cierta). Conjeturando piensa que el (mi) abuelo (o sea el padre de Diego Fernández, el maestro) se fue con su familia a trabajar cerca de donde vivían sus suegros y la primera escuela en la que ejerció fue una que estaba en "El destino" o así se llamaba (ésto ya me lo había contado Pepe Piorno). "El destino" estaba en Conhelo, cerca de Gral. Acha. De esa época recuerda a la familia Boganovich.
Bueno, esto es lo que me contó hoy mi tio Diego Fernández. Obviamente me relató también varias anécdotas infantiles que sería largo exponer aquí y que no vienen mucho al caso.
José Mario Vidal Fernández
